sábado, 2 de noviembre de 2013

Plan de Competitividad Regional

Plan de Competitividad Regional:
Las regiones de Cusco y Apurímac, en el sur Peruano, son poseedoras de ingentes reservas de recursos  minerales; solamente en la provincia de Cotabambas, en Apurímac, se encuentran 3 Megaproyectos de minerales de cobre: EL Proyecto Minero Las Bambas que se encuentra en pleno proceso de construcción de mina y esperamos que hacia fines del año 2014 entre en operación, el proyecto Haquira tan o más grande que Las Bambas involucrando a Cotabambas y Progreso en Grau y el proyecto Panoro, en el distrito de Cotabambas, que de ser un proyecto pequeño a pasado a ser un megaproyecto a raíz de las exploraciones que confirmaron reservas importantes de minerales en los últimos meses.
En Cusco, están Tintaya con su planta de tratamiento de minerales de cobre, su expansión Antapacay, en la Provincia de Espinar, y en Chumbivilcas un buen número de proyectos de oro y plata en pleno proceso de exploración y en parte en explotación, sin mencionar las reservas de Canas, Acomayo y otros.
Es decir estamos en el corazón del boom minero y solo hemos mencionado a un puñado de provincias.
De otro lado, las reservas del gas de Kamisea se encuentran en Cusco, por recordarlo, pues la memoria es frágil para algunos que no recuerdan de donde sale el gas y que Cusco y el Sur Peruano aun están esperando el gasoducto Sur Andino, que las paradojas de siempre no se repitan, como cuando Huancavelica, por décadas, no tenía energía eléctrica y veía pasar los aires de su propio suelo los cables de alta tensión que trasportaban la energía de la central hidroeléctrica del Mantaro hacia la gran Lima
Sin embargo, en este orden de cosas, no debemos detenernos en la simple exploración y explotación de recursos minerales, en esta oportunidad debemos pasar a la transformación de manera URGENTE, sino seguiremos dependientes de la exportación de las materias primas, este es el momento del golpe de tuerca, existen recursos financieros, formar técnicos, abrir pistas de desarrollo industrial (hay que mirar al lugar de donde vienen los recursos minerales que son bolsones de pobreza extrema por ejemplo); en el sur peruano se puede asociar energía con recursos minerales y potenciar los recursos agrarios y sobre todo inteligencias.
Cusco debe presionar por el polo petroquímico en Anta, afianzar el turismo; en Apurímac acaso no es posible asociar los minerales al gas (dicho sea de paso no hay ramal del gasoducto sur andino), buscar la transformación de exquisitos productos agropecuarios de valles interandinos a mercados especializados de alto valor comercial?. Es la hora de la acción, mañana será un recuerdo como fue el boom del guano, de la anchoveta, del petróleo, ojala no sea solo el “boom de los minerales”.


Alejandrino Loaiza.